jueves, 20 de marzo de 2014

Las chicas Ghibli



Las cuestiones de igualdad de género han ido adquiriendo una importancia creciente desde hace años. Conceptos como el techo de cristal, la discriminación positiva, la conciliación de la vida laboral y familiar son hoy conocidos para muchos y muy discutidos en redes sociales. Lo cual muestra que el tema interesa, aunque muchos debates acaben sumidos en el cuñaísmo y empantanados. No voy aquí a hacer un manifiesto sobre estas cuestiones, que son más bien prácticas. Además tampoco soy  un experto en materia de diseño institucional, mejor dejemos hablar a los expertos en ese tipo de cosas.

Yo hoy quiero hablar de cine. No sé muy bien como comienza esta historia, pero seguramente algún comentario o tuit movió algún engranaje en mi cerebro y comencé a plantearme en de forma comparativa el papel de los personajes femeninos en las películas de acción real y en las de animación (concretamente el anime). 



Si yo pienso en el papel de las mujeres en las películas de acción real que he visto, creo -y digo creo porque no tengo una tabla de datos estadísticos en la mano- que los personajes femeninos suelen no ser el centro de la acción y si lo son, lo son junto a un hombre (formando una pareja protagonista). Creo que hay pocas películas que rompan esta dinámica. Esto es más subjetivo, pero también pienso que en general los personajes femeninos no destilan la misma fuerza -incluso cuando tienen un papel importante- que sus contrapartes masculinos. Y si hay un personaje femenino protagonista, será difícil que no se toque el tema del amor/romance. No digo que ese tema no tenga que aparecer, pero es un tema que en películas protagonizadas por personajes masculinos puede omitirse perfectamente (y de hecho hay películas en las que se omite).

¿De verdad era necesario el triángulo amoroso para la historia?

Dejando claro lo anterior, -que es algo con lo que pienso que todos podemos estar de acuerdo hasta cierto punto- sumerjámonos en el mundo de la películas de anime.

El anime es un género que nadie tiene mucho en cuenta, se suele descartar como “algo para niños”. Pero hay un gran excepción: el estudio Ghibli y su capitán, Hayao Miyazaki. Han conseguido que al menos sus películas sean consideradas aptas para jóvenes. En cualquier caso hay algo que siempre me ha llamado la atención de las pelis de este estudio: las chicas. Y n o precisamente por su aspecto físico. Sencillamente me encantan. Y para explicar por qué, voy a hacer un paseíllo por peliculas del estudio Ghibli comentando mis personajes femeninos favoritos.

Siguiendo la lista cronológica que aparece en la wikipedia nuesta primera película es “El castillo en el cielo”. Una película de aventuras que se desarrolla en torno a la idea de la ciudad volante de Laputa que aparece en el libro de Los Viajes de Gulliver. Como en muchas películas lo que aquí tenemos es una pareja protagonista. Sin embargo el personaje que más impresión puede causar es la Abuela, la líder de una banda de ladrones que dirige a un montón de aguerridos y varoniles hombres sin la más mínima vacilación, mientras maneja un trabuco que dispara balas como puños. Lo cual no quita que tenga sentimientos, por otro lado. Para mi gusto esa septuagenaria imponente le da un toque único a la película. La protagonista es una niña cuyo personaje (en mi opinión) está creado a partir de la protagonista de una serie de Miyazaki: “Conan, el niño del futuro”. Sin embargo no destaca tanto como las protagonistas de las películas que vienen a continuación. Esto es sólo un aperitivo.


La siguiente es Nausicäa. El origen de la película es el manga homónimo (Nausicäa del Valle del Viento) del propio Miyazaki. Aquí nos encontramos ante una protagonista de pleno derecho. Nausicäa es un personaje inteligente, valiente y capaz; pero también cariñoso y comprensivo. Es diestra en las armas y orgullosa. Pero también es curiosa y sabe ceder. Es un personaje multifacético y con un aura de seducción que, en este caso, no emana de su sexualidad o su falta de sentimientos (como en personajes como Lara Croft y similares) sino de su personalidad. Y no tiene ningún otro personaje masculino o femenino que le haga sombra. De hecho se podría pensar cuando aparece Asbel -el típico tipo valiente y varonil- que este va a formar una pareja de acción junto con Nausicäa. Nada más lejos de la realidad, nuestra princesa del valle del viento consigue sobresalir por encima de todos, sin necesidad de ser salvada por nadie y salvando a todos.


Y aquí, saliéndome ligeramente del tema, aprovecho para recomendar encarecidamente que leáis el manga de Nausicäa. La historia es más larga y compleja, desarrolla mucho más ampliamente temas que se esbozan en la película (la relación con los Ohmns, el origen del bosque de hongos y de los insectos…) y añade otros nuevos. El personaje de Nausicäa se vuelve aún más importante, es casi como un Jesucristo, una redentora de la humanidad. Pero sobre todo la princesa Kushana cobra mucha más importancia. Kushana, en el manga, es un Julio César nacido mujer y enfundada en una armadura de cerámica. Confía plenamente en sus hombres y ellos confían plenamente en ella. Para aspirar al trono de su reino debe de luchar contra sus dos hermanos y contra su padre, quienes la ven como una amenaza por su gran inteligencia y dotes de mando. Y, al igual que Nausicäa, tiene una personalidad y una fuerza tremendamente atractivas.


Nicky, la aprendiz de bruja (Kiki’s Delivery Service) es una película encantadora sobre la independencia de uno mismo. Los principales personajes de la película son todos femeninos (salvo Tombo). Resumiendo, Nicky es una pequeña bruja que debe independizarse de su familia y buscar una ciudad o pueblo en el que ganarse la vida. Es una chica ingenua pero decidida, con ganas de trabajar y de vivir. Y es eso lo que más destaca de ella. Con 13 años se va a una ciudad desconocida, sin familia y sin contactos, sólo armada con sus conocimientos de bruja novata, su gato y su escoba. Su crisis de autoestima solo la dotará de más realismo como personaje, enfrentarse con el mundo real siempre lleva a un cierto desencanto. Pero superar ese desencanto es necesario para crecer, madurar y darse cuenta de las cosas importantes. Los demás personajes femeninos son sencillamente encantadores (salvo la niña repelente) y autosuficientes. La panadera está casada, pero su marido creo que ni habla en toda la película, ella lleva las riendas del negocio; la anciana vive sola en una gran casa acompañada sólo por su pintoresca asistenta y la artista también vive sola en su cabaña del bosque. Un guiño a la independencia femenina.


En Porco Rosso el protagonista tampoco es un hombre, sino un cerdo (en sentido literal). Un cerdo macho con gafas que pilota un hidroavión rojo de combate como caza-recompensas en el mar Adriático de los años veinte. Y aún con ese argumento que destila LSD por los cuatro costados, tenemos un par de personajes femeninos que destacan. El primero es Gina, amiga de Porco (es la viuda del mejor amigo de este cerdo volante) y dueña de una isla-hotel en medio del mar, donde se reúnen los pilotos de la región. Una mujer independiente, fuerte y que está perfectamente bien sin tener ningún marido, aunque se preocupe por Porco. Gracias a su personalidad es respetada tanto por los bandidos como por los caza-recompensas que paran en su hotel. El otro personaje es Fio Piccolo, una genio de la mecánica llena de autoconfianza y que no recibe órdenes de nadie. Es ella la que se encarga del diseño del nuevo avión de Porco y prácticamente le obliga a llevársela junto con el hidroavión de vuelta al Adriático para comprobar que trata bien a su creación. No sólo eso, sino que todo el hidroavión es construido por mujeres del vecindario. Y como guinda del pastel, el típico guaperas que pretende ganarse el corazón de estas mujeres impresionándolas con su “encanto americano” queda como un tontorrón (para mi disfrute y satisfacción). Vamos que la película lo tiene todo.


Susurros del corazón no está dirigida por Miyazaki, aunque es del mismo estudio. Volvemos a una película con una chica protagonista. Aunque también el personaje de Seiji es importante, la narración está claramente centrada en la vida de Shizuku. Es una historia sobre la superación, el trabajo constante y sobre saber qué es lo que quieres. Pero para mí, sobre todo, es sobre como canalizar esa admiración que puedes sentir por muchas personas no en envidia, sino en tu propio trabajo, en algo que quieras hacer, algo que te haga sentirte realizado. En probarte a ti mismo. Y por eso me encanta. Shizuku es una chica inteligente que le encanta leer y ella misma decide que va a dedicar su tiempo a escribir una historia, porque quiere probarse a sí misma, saber cuáles son sus límites. Y aunque Seiji, junto con la tienda de antigüedades del abuelo, es el detonante de esa decisión, el trabajo de Shizuku es sólo suyo. Otra cosa que me gusta es que se muestra que el proceso de crear no es un camino de rosas; exige dedicación, mucho tiempo y lágrimas. Y a pesar de todo, puede que no salga bien. Sin embargo merece la pena.



La princesa Mononoke además de ser un súper éxito del estudio en el mundo Occidental es otra película con personajes femeninos potentes. Si bien es Ashitaka el que de algún modo arregla el conflicto entre la naturaleza y el hombre, las mujeres de esta película tienen un rol cuasi protagonista. Precisamente la idea central es la incomprensión recíproca entre dos entidades (el hombre y el bosque), ambas lideradas por mujeres. Mononoke ha sido criada por lobos, así que ella misma se ve más como una loba que como un ser humano. Es fuerte, valiente y está ansiosa por defender su hogar frente a la tala de los humanos, a los cuales odia. Ese odio es mutuo, pues para los humanos ella es como un demonio que ataca sus caravanas y sus expediciones mineras. Lady Eboshi es la líder de la ciudad del hierro. Es otra mujer fuerte; diestra con el mosquete, poderosa en su ciudad y temida por los samuráis. Pero también se preocupa por su pueblo, da trabajo en su forja a las mujeres para que no tengan que prostituirse y deja un distrito de la ciudad para que los leprosos puedan vivir. Ambas son mujeres fuertes y decididas a proteger lo que aman. El enfrentamiento entre estas dos realidades deja una película excepcional.


Haru en el reino de los gatos cuenta con varios personajes principales (entre los que destaca el Barón von Gikkingen, rescatado de la película “Susurros del corazón”), aunque para mí sólo hay una protagonista y es Haru. Toda la historia se centra en ella y en como aprende a ser independiente, a no dejarse arrastrar por las circunstancias o por las decisiones de los demás. Teniendo esto en cuenta, el malo de película es perfecto. El rey gato es un viejo verde bravucón, controlador hasta un extremo enfermizo, al que le importa poco lo que piensen los demás y que piensa que puede ganarse a Haru con regalos y palabras bonitas. Si bien Haru al principio queda abrumada por el reino de los gatos y los regalos del rey gato, pronto descubre que se está convirtiendo en algo que no es. Casi podría decirse que la historia trata de una chica vulnerable y una relación tóxica. Y aunque Barón es quien la ayuda a escapar, es ella la que toma la decisión de ser libre.


La última película que quiero comentar de este estudio es La colina de las amapolas. Con este film se redime Goyo Miyazaki (su primera película, “Cuentos de terramar” le salió un poco rana) y hay que decir que me encantó. Al principio, eso de que algunos chicos (todos varones) tuvieran un club al lado de la escuela donde “estudiaban” ciencia, filosofía y letras por su cuenta, resulta chocante. La chicas de hecho veían el club (Latin Quarter) como poco menos que un antro sucio y lleno de raritos. Todo eso cambiará cuando Umi, la protagonista, rompa los prejuicios que unos y otros tienen y ayude a salvar a club. Todo esto rodeado de un romance con vaivenes. Una cosa que me llama la atención es que cuando hay que hacer limpieza del club, son las chicas las que “enseñan” a los chicos a limpiar (aunque luego todos participen en las tareas de limpieza), lo que salva al club de su demolición. Gracias a esto tanto chicos como chicas se conocerán y comprenderán mejor, y se intuye que ellas también quieren formar parte del club al que han salvado. Algo impresionante para mi (y creo que para mi generación) es la capacidad de Umi para estudiar y a la vez trabajar muy duramente en el hostal que regenta su abuela. Pero seguramente la fuerza le venga del ejemplo de su madre, que está estudiando medicina en Estados Unidos.


Si no he hablado de “El viaje de Chihiro” ni de “El Castillo Ambulante” es porque aunque ambas tienen personajes femeninos potentes y en roles protagonistas, son las dos películas más exitosas en occidente de Ghibli y seguramente ya las habréis visto –y si no, pues corred a verlas, ya os está faltando tiempo-. De este modo también doy un poco más de luz a otras películas menos conocidas del estudio, pero que también merecen la pena.

Si salimos del estudio Ghibli hay muchas más películas y, sobre todo, series de animación. Pero es raro encontrar personajes que sean tan potentes como los que he mencionado antes. Revisando mi colección solo encuentro un par de películas (“La chica que saltaba a través del tiempo”, “Una carta para Momo” y “The children who chased lost voices from deep below”) que esté protagonizadas por una chica. El resto o bien son una pareja protagonista o un protagonista masculino. Y en cuanto a series de anime tres cuartos de los mismo, aunque hay algunas en las que todos los personajes son femeninos (“Sora No Woto” o “Bodacious Space Pirates”) y otras en las que hay personajes femeninos muy magnetizantes como la Mayor Kusanagui en “Ghost in the Shell”, Oscar-sama en “Rose of Versailles”, Mikasa en “Shingeki no Kyojin”, Asuna en “Sword Art Online” o Maka en “Soul Eater”.

Y pasando al manga (que yo no domino tanto) si tengo que destacar otro gran creador de personajes femeninos fuertes: Yukito Kishiro. Tanto “GUNNM” como “Aqua Knight” tienen ambos una protagonista fuerte, con sus propias motivaciones y su propio destino. Además la imaginación de este hombre es tan prolífica que asusta, sus mundos de fantasía, ambos post-apocalípticos son asombrosos. En GUNNM nos cuenta la historia de Gally, una ciborg que ha perdido su memoria y que despierta en “la ciudad de los desperdicios” una ciudad de chabolas que crece alimentándose de los desperdicios de Salem, la ciudad que cuelga del cielo. Tiene una continuación (“GUNNM: Last Order”) pero ya su derroche de imaginación se vuelve excesivo incluso para mí.  Por otro lado en Aqua Knight tenemos un mundo casi totalmente cubierto de agua, en el que los caballeros montan a lomos de orcas vistiendo trajes que son una mezcla de armaduras y escafandras de s. XIX con branquias artificiales. Allí, la caballero lady Ruliya tendrá que salvar a un niño y una esfera brillante raptados por el excéntrico genio Alcántara que busca una cura para la enfermedad de Nihil. Sin duda uno de los mejores mangas que he leído, se combinan perfectamente una buena historia, un trasfondo increíble y unos personajes con los que te encariñas. ¡Y sólo son 6 tomos!


En resumen, que creo (y solo creo, ya digo que no tengo estadísticas en la mano) que la  proporción de personajes femeninos fuertes y/o como protagonistas exclusivos es bastante superior en el estudio Ghibli comparando con los estudios occidentales. Pero pienso que eso es el resultado de la influencia de Miyazaki, puesto que en el resto del mundo del anime la presencia de este tipo de personajes no es tan alta. Solo espero que cuando Miyazaki se retire, sus sucesores sigan por ese camino.

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